27 dic 2009

Aún sin luz

Fechas, fiestas, vestidos repetidos sin que nadie los vea, mis piernas de a ratos.
El raspón de mi brazo derecho que te pertenece. Querer que pienses en infinitivo y digas 'acariciar la espalda de la mujer que amo'. Querer que pienses en mi como 'la mujer que amo'. Ya no pienso en mis piernas.
Son tus ojos los que sostengo sin miedo, en todas mis facetas, siendo yo hasta el cansancio.
Dándote de comer en la boca, esa que cuando pienso que pueden besar otros labios, me desconozco.
A rayas, en diversos colores y sin que me guste que sea a cuadros, sos vos. Y siento que fuiste siempre, aunque no me hayas agarrado la mano y obligado a escribir en tu nombre.
Me dirimo entre una sorpresa enorme o el motivo de un 'era obvio'.
Ellos siempre duermen mientras yo intento entender, escribir para entender o escribir porque me duelen las manos de apretar esta verdad que aún no se cuela entre los dedos.

20 dic 2009

Que sigan siendo mis piernas cuando salga de nuevo el sol

Y por un rato quise ser yo ese par de piernas en el que se resumen tus ojos.
El viento se llevó lo que quedaba de la noche.
Mientras abría la puerta pensaba en que una vez hablé con alguien, que no puedo recordar quién es, que hay días en que los pájaros deberían a empezar a cantar más tarde, que deberían esperar.
Cuando salga de nuevo el sol vamos a estar juntos, sin que importe mucho nada, ni los comentarios inapropiados de personas que tienen alterados los sentidos, ni mis intentos por evitar que me mires de reojo con desaprobación.

17 dic 2009

La morsa está en mi cama

Está ahí, durmiendo como sin querer que lo despierte, robándome el pedazo de cama que me corresponde.
Hasta hace tres segundos mi respiración latía en sus costillas y su brazo sin vida abrazaba los ruidos de mi panza.
Después de besarme me dijo 'tanto tiempo', no entendí...
Llueve, o eso parece. Hace calor y me duele la cabeza.
Y yo acá, tecleando despacito mientras lo miro y me río en silencio preguntándome porqué sigo jugando a ser la instructora de Mundo Marino.

30 nov 2009

Reflexiones sobre un no-amor no tan pasado

Y si tocás la puerta ya no es pefecto. Me pongo seria para que el portero no comente. El frío como una piña en mi punto débil, el que acariciarás más tarde, cuando pasen esos intervalos de pudor que sabemos y me gusta, que igual existan. Y cada vez es una isla. Caemos al agua para empezar de nuevo. Nadamos solos y después compartimos, confundimos y mezclamos tanto hasta explotar y saturarnos de colores. Y el final está más cerca, pero no sé si viajamos igual, y parás y me gritás y no llegamos a lo mismo y te odio tanto, hasta herirte cada vez con más odio, para que después, con nada, te quiera en mi cama. Pido perdón y me entierro en la arena. Me decís que estoy loca y no paro de reír, porque aún cuando sé que lo estás odiando, disfruto de saber que con dos palabras cuidadosamente elegidas te tengo preocupado, idolatrando lo que consciente te refriego en los ojos. Es simple, todo eso pasa porque no nos queremos, sino todo sería... no sé si aburrido, pero no tan así que me muero...

27 nov 2009

Lo que tú sientes se llama ob(sesión)

Hoy me llamó, la reconocí enseguida, pero más que su voz, reconocí su súplica.
No estaba bien, no paraba de llorar.
Comenzar terapia, en principio había sido una decisión acertada. Pero me preocupé cuando me di cuenta de que medía el tiempo en sesiones y su psicólogo era el dueño de la verdad absoluta. Había transferido su dependencia de él (su ex), al terapeuta. Acaso éste último se daría cuenta de lo que estaba pasando?. Sí, seguro, cinco o seis años en la universidad eran más que suficientes para detectar ésto, que yo, en cinco minutos de charla, percibí.
Ya no hablábamos de vestidos, sino de qué era para Freud el inconsciente. Ya no me contaba qué películas había visto, sino que me explicaba por qué su gurú no seguía la escuela del Conductismo ni adoptaba la terapia Sistémica. Parecía que había invertido los últimos meses en tragarse un manual de Introducción a la Psicología.
Me aburrió y le dije que tenía que irme, que tenía cosas que hacer y que además la obsesión que estaba estrenando me asustaba un poco, que por favor piense en eso.
Y se enojó. Y me cortó. No sin antes decirme que yo estaba proyectando mis defectos, miedos y frustraciones en ella.

26 nov 2009

Cuando dejó de llover

Dejó de llover en el preciso instante en el que me dije que tenía que olvidarlo para siempre, que tenía que dejar de abrigarlo y desabrigarlo de acuerdo a lo que diga el noticiero. Tenía que dejar de contarle cosas que ni cuando éramos nuestros le contaba.
Me di cuenta de que estaba loca cuando se amontonaban en mi cuaderno, respuestas que no iba a necesitar.
Y sólo a fuerza del tiempo y uno que otro pensamiento lúcido, pude ver más allá de su exagerada existencia. La soledad se llenaba con su ausencia y eso no tenía sentido. Era un vacío que se llenaba con otro vacío. Un hueco adentro de otro.
El odio fue mi aliado más fiel, el que hasta hoy no me traicionó.
La tristeza, una cobarde inoportuna, que vivió escondida y apareció en el peor momento.
Hoy mi cabeza es un catálogo de insultos bien pensados y preparados para dispararse cuando llegue el momento.
No soporto no entender en qué momento la gente se vuelve descartable.
No creo en el final repentino del amor.
La verdad no siempre duele aunque los 'sincericidistas' opinen lo contrario, pero no conozco una sola mentira, que no duela.Justificar a ambos lados

Todos los créditos de mi renovado blog son para ella.
Gracias Flor! :)

30 sept 2009

Por primera vez hablo sólo de vos

Se me hizo tarde otra vez, pensando en decirte lo cotidiano, no en rima pero sí de una manera amena, 'bonita'.
Qué es lo que hoy importa? Los meses que espero? Lo que viene es taaan mágico?
Me tranquiliza saber que no espero 'algo' que viene a llenar un vacío, porque mi alma, corazón, cabeza o donde sea que se guarden los sentimientos, está repleto.
Él dijo 'pasión', encontró fuerte la palabra. Yo, la verdad, creo que le encontraré sentido con vos conmigo.
Ella habla de niveles y vos odias eso. Una vez dijiste 'escalafones' y lo encontré gracioso, porque usabas esa palabra, poniéndole énfasis, en la misma oración en la que decías que quererme y amarme era lo mismo.
Planeé respuestas a ese planteo y en ese momento no las dije. Ahora ya no las necesito...