30 nov. 2011

Fin de noviembre

Llegó la hora de refugiarme en los lugares a los que no pudiste entrar. Tus pies y tus manos tan cortas no lograron tocar el mundo que me sostiene desde siempre. Como de costumbre, elijo aturdir mis oídos y mis ojos. Esta vez, por suerte, hay poco mío que te nombra.
La lucha de egos me deshidrata el alma y así yo no sé querer.
Me quedo con lo insano que dijiste, me quedo con lo importante en lo que creo. Me quedo doliéndome poco a sabiendas de que al tiempo lo puedo manejar aunque me crea incapaz. Me quedo con este espacio que me dedico para armarme y tenerme completa. Me quedo con los mil colores que sé elegir, con los sonidos que no supiste oír.
De lo que hasta ayer renegaba, hoy se hizo detalle.
No planeo que vuelvas, no deseo que entiendas. No doy la vuelta para retroceder y encontrar las piezas del rompecabezas que quiero guardar. Sigo caminando, con el viento en contra, el viento que no se lleva nada. Esta vez es el viento el que trae, el que me trae a un estado en el que puedo suspirar otra vez.

17 oct. 2011

Un sinfín

No sé si necesito darme cuenta de cuál fue el momento exacto en el que sentí el final atravesándome los huesos y la garganta.
Mil imágenes me indicaron que algo se había roto y que lo vivía en presente, que las palabras venían a mí mientras todavía ocupaba un pedazo de cama que no sentí mío nunca. Y tragaba lágrimas en silencio mientras esperaba que pasen rápido las horas para poder correr lejos.
Con una mezcla de sentimientos patéticos agolpándose en mis oídos me repetí que deberías hundir tu nariz en mi cuello y tener miedo de no poder seguir sintiendo mi perfume.
Habiendo llegado a sentirme feliz conquistando nimiedades, sentí aún más intensa la necesidad de poder llorar en silencio y dejarte ir del todo.
Cuando llegué a casa lavé los platos con la mirada perdida. Ni el detergente me quitaba las penas.
Las paradojas y metáforas se multiplicaron tanto en tan pocos días, que supe que la conclusión había llegado antes de tiempo.
Me queda la satisfacción de haber elegido escribirme y perderte.

30 sept. 2011

Por si acaso

Y cuando por fin reconozcas que soy la adecuada, saldré corriendo. Con los ojos bien cerrados, impidiendo que susurren para delatarme.
Tantearé a ciegas el último refugio. Sostendré las paredes si es necesario para mantenerme sola y viva.
Apelaré a los métodos que me sacan de mi cuerpo innecesario.
Avanzaré firme en el espacio que presiento.
Sé que en vano intentaré huir de las raíces de tus palabras que brotan como maleza y me enredan los pies.
Caminaré cargando las cruces en las que no creo, inventando recuerdos que me permitan llorarte.

19 sept. 2011

Ad infinitum

Las agujas del reloj desperezándose en mi contra. Es una historia tan corta que aún no puedo contarla ni tan triste como para poder escribirla.
Las coincidencias me hablan de reyes que no existen. El presente me habla de ojos que no miran.
Esperanzas y suspiros esperan juntos. Las lágrimas desesperan porque tampoco es su turno.
Caprichos que postergo, cabelleras que no peino.
Siempre pienso que es diferente, pero al leerlo de corrido, son capítulos del mismo libro.
Personajes que mudan de cuerpo y el mío que se desdobla en el intento por ser protagonista y espectadora.
Mis dedos reconocen las palabras que no digo.
Los culpables nunca pagan las condenas si es que éstas llegan.
Disfrazo de reestrenos el hecho de meterme las dudas y los miedos en el bolsillo antes de salir a perderte.
Como parece que nunca es suficiente, hago el duelo antes de que todo termine, equivocadamente convencida de que ahorro nudos en la garganta.
A veces me siento tan enferma que te justifico por alejarte. Justo en el momento en el que enumero de memoria todas las cosas que de mí deberías amar.
Me asusto cuando me doy cuenta de que es confuso el límite entre los miedos reales y las fobias que me invento. El temor y todas sus variantes posibles no me permiten disfrutar de tus manos porque ya estoy pensando en perderlas.

9 sept. 2011

O más

Seré feliz cuando te vea arrugar los ojos por el sol para no dejar de mirarme.