19 sept 2011

Ad infinitum

Las agujas del reloj desperezándose en mi contra. Es una historia tan corta que aún no puedo contarla ni tan triste como para poder escribirla.
Las coincidencias me hablan de reyes que no existen. El presente me habla de ojos que no miran.
Esperanzas y suspiros esperan juntos. Las lágrimas desesperan porque tampoco es su turno.
Caprichos que postergo, cabelleras que no peino.
Siempre pienso que es diferente, pero al leerlo de corrido, son capítulos del mismo libro.
Personajes que mudan de cuerpo y el mío que se desdobla en el intento por ser protagonista y espectadora.
Mis dedos reconocen las palabras que no digo.
Los culpables nunca pagan las condenas si es que éstas llegan.
Disfrazo de reestrenos el hecho de meterme las dudas y los miedos en el bolsillo antes de salir a perderte.
Como parece que nunca es suficiente, hago el duelo antes de que todo termine, equivocadamente convencida de que ahorro nudos en la garganta.
A veces me siento tan enferma que te justifico por alejarte. Justo en el momento en el que enumero de memoria todas las cosas que de mí deberías amar.
Me asusto cuando me doy cuenta de que es confuso el límite entre los miedos reales y las fobias que me invento. El temor y todas sus variantes posibles no me permiten disfrutar de tus manos porque ya estoy pensando en perderlas.

9 sept 2011

O más

Seré feliz cuando te vea arrugar los ojos por el sol para no dejar de mirarme.

8 abr 2010

Por lo menos te soy sincero

Como no estoy inspirada, comparto con ustedes un pedacito de programa 'La venganza será terrible' que transcribí porque me gustó mucho.

"Lo malo es hacer del 'yo digo lo que siento', un género artístico. Algunos utilizan la sinceridad como única virtud, que cubre todas las demás. Es una virtud de escaso mérito. No es lo mismo que la veracidad, ni tampoco hay que confundirla con ese desenfreno, con la publicación de entrañas, que consiste en contarle secretos al primero que pase. Me escandaliza es la falta de inteligencia publicada y promovida como objeto de esmeración."

Alejandro Dolina

24 ene 2010

La noche en la que todo fueron pies, terminé llorando y con ganas de escribir

Odié ir en el asiento de atrás, no ser la protagonista, ir apretada con los que considero los extras de esta historia pensando que más tarde iba a seguir siendo una más, sin que te dieras cuenta ni tengas ganas de defenderme.
Mis pies trataron de moverse al ritmo de lo que mi cara era incapaz de transmitir y los tuyos ajenos a lo que mi corazón estaba sintiendo.
Deseaba bailar en círculos y que el resto desaparezca.
Cuando pasamos por el lugar en el que hace un año no eras el protagonista, no entendí porqué ya no tenía ganas de llorar ni porqué dijiste mi nombre recordándome que en el capítulo de hoy soy una actriz invitada.
Quiero ser la protagonisra de tu historia, la atracción principal de este circo, la de las letras grandes, la que le pone música a tus sonrisas, la que va en el asiento de adelante y conoce cada uno de tus gestos, la que no tiene ganas de escribir porque te tiene consigo.

16 ene 2010

Ayer le mentí

Ayer le mentí y hoy volví a él buscando una cuota de realidad entre tantas inconsistencias.
Fue lo último real que tuve, manos imperfectas que me tocaron y toqué.
No lo extraño, pero mis suspiros y mis mariposas reclaman realidad.
Aprieto mis manos que piden un cuerpo que deje mi almohada llena de perfume y no mi cabeza llena de preguntas, que deje mi cuerpo lleno de huellas y no mis ojos llenos de lágrimas.
Un cuerpo al que quiera abrazar, aún cuando quiera estar sola.

14 ene 2010

Inconexo

Me pedís que me resigne. Me rehuso.
Me decís que no hay gente mejor y gente peor. Te contradigo. Nos pongo de ejemplo.
Me decís que espero demasiado. Te doy la razón, pero no te doy con el gusto de prometerte que voy a cambiar.
Me decís que soy dependiente. Te digo que sí y te pido que te quedes al lado mío. Me abrazás.
Te vas y después no entendés mi cara que no es capaz de decir nada coherente.
Y vos, a pesar de conocerme como pocos, no sabés una verdad que yo todavía no acepto, o acepto a medias, o no existe.

10 ene 2010

Lo que (no) tengo

Tengo ganas de escribir hasta perderlo todo, hasta que mi corazón se quede mudo. Poder agotar de una vez las palabras inspiradas en lo que no tengo. Sentirme vacía pero completa.
A pesar de no extrañar, sigo esperando, como si buscase necesitar, como si me impusiese imposibles, sin permitirme estar en paz, hacer las paces conmigo. Miro mil pares de ojos buscando los míos, sin darme cuenta de que los tengo al alcance del espejo, que me tengo cerca, que me tengo mía y me alcanzo.